De la Reputación a la Confianza (Edelman Trust Barometer)

2016_Global_Trust_Barometer_01_Featured_image_Logo_620x315_option3Por 16º año consecutivo, Edelman ha realizado su Trust Barometer en el que, a través de una encuesta a 30.000 personas, se mide la confianza que la sociedad tiene en diferentes instituciones como ongs, empresas, medios de comunicación y gobiernos.

Los resultados del 2016 Edelman Trust Barometer muestran una aumento de la confianza en todas las instituciones (incluso gobiernos), pero el gran titular que nos llevamos de la presentación del estudio, y entrando en materia más específica de empresa, es la necesidad del paso de la reputación a la confianza, entendiendo por…

  • Reputación: el agregado de comportamientos pasados (basado en hechos, en pasado)
  • Confianza: la probabilidad de que el otro haga lo que se espera que haga (basado en expectativas, deseos, futuro)

¿Qué implicaciones podemos sacar de la necesidad de paso de reputación a confianza? Muchas, pero desde The Social Movers queremos destacar cinco.

1.- Importancia de conocer a tus stakeholders:

Este paso nos obliga a pasar de definir y comunicar quien soy a:

  • Identificar quienes son mis grupos de interés.
  • Conocer que esperan estos grupos de mi.
  • Actuar en consecuencia.

O en otras palabras, pasar de comunicar “lo guapo y bueno que soy” al “¿Qué puedo hacer por ti?”. Por que tu ya no decides lo que la gente espera de ti, sino que es la gente la que decide lo que espera de ti.

Y en función de tu respuesta, generarás menor o mayor confianza.

2.- Stakeholders: Los nuevos medios de comunicación:

El estudio, a parte de poner de manifiesto la aparición de multitud de nuevos medios de comunicación (podemos considerar a un “youtuber” como un nuevo medio de comunicación y creador de opiniones), resalta la importancia que a fecha de hoy tienen todos los grupos de interés a la hora de difundir y generar opiniones en base a sus experiencias y vivencias. (amigos, familiares y expertos son la fuente más creíble para los españoles)

Empalmando con el punto anterior, tu ya no decides lo que se va a decir de ti, es la gente lo que decidirá lo que decir de ti. Tu credibilidad está en boca de tus grupos de interés.

3.- La importancia de empezar a construir confianza desde dentro:

¿Si los empleados de una empresa no confían en su propia empresa, confiarán sus clientes? ¿Quién confiaría en una empresa que trata mal a sus empleados o de la cual sus empleados hablan mal y “echan pestes”? Los empleados no sólo trabajan sino que también hablan, opinan, influyen y crean corrientes de opinión veraces y creíbles. Así pues, el empleado se convierte en la principal fuente a la hora de generar confianza para la empresa y/o marca y ello no pasa por darles mensajes corporativos para que los difundan, sino por darles motivos. Por hacerles sentir parte de la empresa, por saber entenderles y comprenderles, escucharles y aportar soluciones a sus necesidades, aportarles valor y hacerles partícipes y parte implicada del propósito, misión y compromisos de la empresa. ¿A quién no le gusta formar parte de una empresa que por ejemplo lucha para construir un mundo mejor? ¿Y si encima cuentan contigo para ello?

4.- La creciente importancia de la ética:

De entre las conclusiones e implicaciones del estudio, nos gustará resaltar la creciente importancia que la ética y compromisos sociales y medioambientales tienen para las empresas a la hora de generar confianza. La ética se está convirtiendo poco a poco en un criterio discriminatorio o no de compra, en un intangible con un impacto en ventas.

Y como intangible medible, es posible actuar sobre él.

5.- Los viejos paradigmas de la comunicación no sirven:

Fruto de los puntos anteriores, y de la necesidad de gestionar la confianza desde marketing y comunicación, podemos concluir la necesidad de innovar en modelos y herramientas de comunicación a la hora de “llegar” a nuestros grupos de interés y generar confianza.

El viejo mensaje corporativo, unidireccional, intrusivo y ubicado en los medios tradicionales ya no vale o no es suficiente. Estamos hablando de la necesidad de generar engagement, y ello pasa por:

  • El acercamiento, diálogo, escucha, colaboración y/o co-creación con los grupos de interés.
  • Pasar del storytelling al storydoing o como hacer es la mejor forma de comunicar. Comunicación basada en hechos.
  • implicar y hacer partícipe a nuestros grupos de interés de nuestros compromisos y acciones.
  • Hacer sentir y vivir más que emitir mensajes.

Por último, y a modo de resumen, incidir en los factores claves para generar confianza, que ya han ido apareciendo a lo largo del post, pero me gustaría listarlos de nuevo:

  • Producto y servicio de calidad (básico e indispensable. Sin él, no hay nada)
  • Integridad o ética
  • La propia misión y propósito de la empresa.
  • Su operatividad o forma de funcionar
  • Engagement o nivel de diálogo y compromisos.

Es la combinación de estos 5 factores los que nos ayudarán a construir confianza de cara a nuestros grupos de interés, generando mayor vinculación con ellos. Por que al final, y como comentaba Jordi Ballera (Director de Edelman Madrid), “tu principal valor no está tanto en lo que sabes hacer, sino en el número de personas que quieren jugar contigo”. Y ello dependerá básicamente del nivel de confianza que hayas generado.

(Descárgate los resultados del estudio a través de este link: http://www.edelman.com/insights/intellectual-property/2016-edelman-trust-barometer/)

 

Luis Ribó

Director Estrategia The Social Movers

Social Employee Engagement, la importancia de dar y recibir

gear-76735_1280Siguiendo nuestro último post sobre el voluntariado corporativo publicado en este blog el pasado 11 de febrero, volvemos a escribir sobre este ámbito con motivo de nuestra participación al evento sobre voluntariado organizado por Ayuda en Acción el pasado martes en Barcelona.

En The Social Movers estamos convencidos de que los empleados son uno de los grupos de interés más relevantes para la compañía, siendo fuente de talento e innovación y un stakeholder clave para garantizar el éxito de la misma.

Asimismo, los empleados que tienen niveles mayores de satisfacción, habitualmente son los más comprometidos y productivos, contribuyendo así a unos mejores resultados de las empresas donde trabajan.

Y cómo no, juegan y deben jugar un papel fundamental como embajadores y representantes de marca (qué marca puede presumir de imagen y reputación de cara al exterior cuando internamente los empleados no creen, confían, apuestan o se sienten orgullosos de ella).

Con estas reflexiones iniciales parece obvio que aquellas empresas que potencien el vínculo entre empresa y empleados van a lograr ser más eficientes, más competitivas y podrán contar con un activo de marca en forma de embajadores y representantes.

Dentro de esta visión, nuestra misión como The Social Movers es la de potenciar y “elevar” este vínculo entre empresa y empleados añadiendo el ingrediente social en esta receta.  Es lo que internamente denominamos Social Employee Engagement o cómo convertir al empleado en una pieza activa y clave en el desarrollo de la responsabilidad social de la empresa, ya sea definiendo la estrategia o participando activamente de acciones específicas como voluntariado corporativo o acciones de captación de fondos entre otras.

¿Por qué social? Porque permite conectar con el trabajador y sus inquietudes más allá del ámbito laboral, porque permite establecer vínculos y relaciones más humanas basadas en valores,  permite al empleado sentir, vivir y participar en la empresa desde una nueva dimensión, así como a la empresa construir su responsabilidad desde dentro. Permite al empleado mejorar sus aptitudes y aportar valor a la sociedad desde su trabajo, aumentando el orgullo de pertenencia, mejorando el clima laboral y por supuesto,  porque permite establecer conexiones superiores entre la empresa y los trabajadores que se traducen en beneficios para ambos.

Como hemos comentado anteriormente, las jornadas se centraron en el Voluntariado Corporativo y de entre todos los aspectos comentados en la jornada, queremos compartir algunos conceptos clave en el desarrollo de un programa de voluntariado corporativo que señalaron las representantes de las empresas que participaron en el evento del martes que están muy alineados con nuestra visión sobre el Social Employee Engagement:

  • COHERENCIA entre las acciones llevadas a cabo a través del voluntariado y la razón de ser de la empresa, su actividad o sector, su estrategia de negocio, sus políticas y compromisos sociales y/o medioambientales y su sensibilidad social.
  • COMPROMISO e implicación de la dirección. Como en cualquier programa que quiera generar un impacto relevante y tener continuidad en el tiempo, es importante que la empresa demuestre que es de interés para la misma. La implicación de la dirección general es más que un motor en estos casos.
  • RELEVANCIA INTERNA. La importancia de incorporar a los empleados desde el inicio. Lejos de las aproximaciones tradicionales “top-down”, hoy en día se ha demostrado que genera un nivel mayor de compromiso el hecho de involucrar a los empleados desde el inicio de los programas, para que ellos/as puedan trasladar sus inquietudes sobre temáticas, entidades, etc. Recordemos que estamos hablando de Voluntariado, con lo que debemos dar voz a las necesidades, inquietudes y motivaciones de nuestros empleados y no decidir el tipo de actividades de forma unilateral.
  • RELEVANCIA EXTERNA. La importancia de dar respuesta a necesidades que se detecten en el terreno, es decir que las acciones que se lleven a cabo den respuesta a una necesidad real que se detecte generando así valor social.
  • COMUNICACIÓN. Comunicar las acciones que se llevan a cabo tanto interna como externamente y tanto en el inicio (para favorecer la captación) como tras las acciones de Social Employee Engagement, es fundamental para dar un empaque sólido a los programas y para dar a conocer los impactos conseguidos a todos los grupos de interés implicados y generar sostenibilidad en el tiempo para el programa o acciones definidas.

Teniendo en cuenta estos 5 factores indispensables conseguiremos generar una serie de beneficios que abarcan ámbitos muy amplios, desde la mejora del clima laboral, la mejora de aptitudes, mayor nivel de motivación de los empleados, hasta una mejora reputacional para la marca.

Porque… ¿creéis que hay alguna experiencia de mayor conexión entre empresa y empleado que la que se basa en una relación de compromiso social y valores?

Barbara Mayoral & Luis Ribó
The Social Movers

¿Qué pinta la Responsabilidad Social en la gestión de experiencias y relaciones de marca?

Esta semana pudimos asistir a las jornadas “Gestión de experiencias y relaciones de marca: modelos de actuación” organizadas por el Observatorio de Branding y donde han participado organizaciones y empresas como la Asociación de Marketing de España, GfK, Coleman CBX o Affinion Internacional.

post_20febA nadie relacionado con el marketing y el mundo de las marcas, se le escapa la creciente importancia de la experiencia de marca a la hora de conectar con sus consumidores. En otras palabras, la necesidad de crear y ofrecer experiencias relevantes, memorables y únicas a nuestros consumidores más allá de los modelos tradicionales de comunicación, con el fin de construir, mantener y profundizar en nuestras relaciones con ellos.

Y te preguntarás, ¿qué hacía The Social Movers en un evento vinculado a la experiencia de marca? ¿Qué tiene que ver la responsabilidad y el compromiso social en todo esto?

Como ya sabrás si eres seguidor de nuestro blog (y si no es así, aprovecho para introducir una pequeña “cuña comercial”…), desde The Social Movers creemos que el compromiso social por parte de las marcas es una cuestión de responsabilidad (las marcas impactan en la vida de millones de personas y en la salud el planeta) y de necesidad (por que la sociedad, la ciudadanía y por lo tanto los consumidores empiezan a valorarlo y exigirlo), y a su vez puede suponer una oportunidad siempre que éstas sepan trasladar y convertir este compromiso social en un activo de marca, en contenido real y tangible asociado a la marca y vincular al consumidor en dicho compromiso.

Y es aquí donde se produce la conexión entre responsabilidad de marca y experiencia de marca. Porque la experiencia de marca no deja de ser una extensión o vía no solo para comunicar la responsabilidad y contenido social de marca, sino más bien para hacer partícipe al consumidor de ella, involucrándolo y creando relaciones y vínculos memorables, relevantes y únicos.

Del evento, me gustaría destacar 3 “leitmotivs” o elementos que fueron repitiéndose a lo largo de las diferentes ponencias:

1.- Las marcas se están moviendo desde la comunicación hacia la experiencia.

Lo apuntábamos al principio de este post. En un momento de cambios tanto en el mercado (explosión marca blanca, madurez, entrada de nuevos agentes),como  en el uso y disfrute de los medios de comunicación (2.0, interactividad, bidireccionalidad, saturación de mensajes, huida de interrupciones…) y en el consumidor (mayor poder, prosumer, uso redes sociales, afán de vivencias…), la comunicación como la hemos entendido hasta ahora tiene los días contados.

El consumidor busca marcas que le ofrezcan nuevas vivencias experienciales, que le entretengan, le haga sentir especial, le permitan vivir momentos mágicos, increíbles e inolvidables… todo ello a través de acciones y contenidos relevantes para él.

En otras palabras, un nivel de relación difícil de conseguir a través del clásico y típico mensaje comercial.

Así pues, no se trata de “marketear” el producto, sino de crear y generar engagement con el consumidor, y para ello, serán fundamentales los atributos o contenidos de marca empleados así como los puntos de contacto utilizados.

2.- “Ofrecer experiencias relevantes implica evolucionar hacia un “Customer Centric Aproach” (cómo nos gustan los anglicismos)

Es decir, cambiar el orden seguido hasta ahora. Ya no se trata de pensar primero en el producto y después en el consumidor (para ver como “vendérselo”), sino empezar por pensar primero en el consumidor: conocerlo, saber de sus necesidades, expectativas, visiones, inquietudes… para poder ofrecerle así una experiencia memorable y relevante, que se ajuste a sus necesidades y expectativas.

(Una metodología ya utilizada por todos aquellos que estamos, de una manera u otra, vinculados con metodologías y herramientas propias del mundo del Design Thinking o el Human Centered Design (HCD), basadas en poner al ser humano en el centro de nuestro pensamiento a la hora de abordar y diseñar soluciones a los retos sociales actuales. El mismo modelo es extrapolable a la hora de pensar en la creación de experiencias memorables por parte de las marcas).

3.- Las relaciones entre marca y consumidores son como las relaciones humanas.

Y se apuntaron 9 posibles tipos de relación entre marca y consumidores bajo este supuesto: completamente desconocidos, conocidos, una relación de aventura, alguien que pertenece a mi círculo social, alguien familiar, o un gurú para mi, un generador de conflictos, un examigo y un enemigo.

Una idea de relación revolucionaria, que ya habían apuntado Chris Malone y Susan T. Fiske a través de un estudio realizado y publicado en su libro “The Human Brand”, donde se demuestra y concluye que las personas se relacionan con marcas y compañías de la misma manera que se relacionan con las personas.

Así pues, a la hora de pensar el nivel de relación que queremos establecer con nuestro consumidor, pensemos en qué es lo que puede llegar a valorar éste en sus relaciones personales.

¿Y la responsabilidad y el compromiso social? ¿Qué pinta en todo esto?

Como hemos apuntado ya varias veces, el consumidor está “evolucionando” y, a fecha de hoy, podemos hablar ya del “Ciudadano-consumidor”: ese ciudadano cada vez más comprometido a nivel social y medioambiental, concienciado de la importancia de sus actos y que traslada esta conciencia a sus actos de consumo, valorando e incluso exigiendo el mismo nivel e responsabilidad y compromiso a las marcas con las que quiere relacionarse.

Es aquí donde el “contenido social” de una marca cobra importancia y se convierte en un activo a tener en cuenta a la hora e establecer relaciones y conexiones “superiores” y emocionales con el consumidor.

La responsabilidad, la solidaridad, el compromiso social, la preocupación medioambiental… como nexo de unión entre marca y consumidor y como elemento generador de experiencias memorables y relevantes.

¿A quién no le gusta relacionarse con personas que consideramos implicadas, concienciadas y responsables?

¿A quién no le gusta relacionarse con personas que comparten valores y compromisos con nosotros?

¿A quién no le gusta que un amigo le invite a formar parte de algo más grande?

¿Quién diría que no a una experiencia basada en la responsabilidad?

Como cerró uno de los ponentes su conferencia: “el futuro será de aquellas marcas que sepan construir vivencias y experiencias memorables y relevantes manteniendo una implicación emocional con sus públicos más allá de sus productos y servicios”.

Y a nosotros nos gustaría añadir que aquellas marcas que sepan convertir sus esfuerzos en responsabilidad y sus compromisos sociales en un activo de marca, en contenido en marca y en un elemento generador de experiencias para involucrar al consumidor, tendrán mucho ganado en este sentido, porque:

¿Existe alguna experiencia que genere mayor conexión entre marca y consumidor que aquella que se basa en crear valor social conjuntamente?

Luis Ribó
Director de Estrategia de The Social Movers

Cómo implantar un programa de voluntariado corporativo: Del Voluntariado Corporativo al Social Employee Engagement

offering-427297_1920Siguiendo nuestra visión, nuestra recomendación a potenciales clientes que quieren poner en marcha un programa de voluntariado corporativo va orientada a trabajar con metodologías y procesos que generen participación, engagement e innovación. Para implantar un programa de voluntariado corporativo, cuyo objetivo es que personas ayuden a personas, estos procesos cobran mayor relevancia si cabe. En The Social Movers, este tipo de actividades no las concebimos sin dar al empleado el protagonismo y liderazgo que se merece, por eso nosotros no hacemos “Voluntariado Corporativo” sino “Social Employee Engagement” (SEE).

Compartimos con vosotros lo que consideramos son aspectos clave para poner en marcha y dinamizar con  éxito un programa de SEE:

  1. El compromiso de la empresa debe ser claro y firme. Aspectos como la visión y los motivos por los que la empresa se convierte en impulsora del voluntariado deben estar definidos y comunicarlos de forma precisa. Todavía mejor si este compromiso se materializa en una identidad y en unos principios propios.
  2. Dotar de recursos. El compromiso se plasma en los recursos que la empresa está dispuesta a dar. Si queremos activar acciones de voluntariado pero no damos horas o facilidades a los colaboradores para llevarlas a cabo, difícilmente podremos obtener su participación.
  3. Diversificar. Más allá del voluntariado corporativo en equipo más focalizado en actividades físicas como limpieza de ríos, plantación de árboles, labores de pintura, etc., también existen otras opciones para canalizar nuestra ayuda a la sociedad. Por ejemplo, aportando opciones a los empleados para fomentar su voluntariado personal, impulsar y generar un proyecto interno de captación de fondos donde los empleados se conviertan en fundraisers, favorecer el voluntariado  a través de la transmisión de conocimientos de los empleados con actividades de mentoring, etc.
  4. Implicar a los empleados. La empresa es el facilitador del proceso pero los verdaderos protagonistas son los trabajadores. Recomendamos a las empresas que den “voz” a sus trabajadores: para conocer sus inquietudes, y para recoger sus ideas sobre el tipo de voluntariado que desean. La idea es implicarles desde el principio y hasta el final. Desde la consulta inicial sobre los objetivos del programa, siguiendo con la participación para aportar ideas de acciones e implicándolos en la preparación y puesta en marcha de las actividades.
  5. Implicar a todos los niveles jerárquicos, empezando por los órganos de gobierno. El voluntariado es una apuesta de la empresa para ayudar a la sociedad, por lo que todos los niveles jerárquicos deben estar implicados. Y todavía mejor si las actividades consiguen romper silos e implicar en un mismo nivel a diferentes niveles jerárquicos y diferentes departamentos.
  6. El valor de un programa de Voluntariado Corporativo está relacionado con su sostenibilidad en el tiempo. No se trata de activar una acción puntual, sino de apostar por un programa continuo y con una visión a medio plazo.
  7. Las actividades deben ser relevantes y coherentes con diferentes aspectos. Coherentes con el negocio, con las competencias y skills de sus empleados y con la personalidad de la empresa. Coherentes con las necesidades sociales del entorno donde queremos impactar. Coherentes y relevantes con las inquietudes personales de los propios empleados.
  8. La evaluación en clave. Debemos escuchar, recoger y analizar los resultados. Para medir la idoneidad de nuestro programa, su impacto en la sociedad y el impacto del mismo en nuestra propia empresa. La evaluación no solo es una palanca para redefinir procesos o estrategias, también nos ayuda a generar contenidos para comunicar.
  9. Comunicar, comunicar y comunicar. Comunicar en interno para compartir los resultados con los empleados, para inspirarles, para animarles a participar y para dar reconocimiento a su trabajo. Comunicar en externo para inspirar a otras empresas a activar sus programas. Comunicar a la sociedad el impacto que hemos alcanzado gracias al esfuerzo y a la implicación de las personas que conforman nuestra organización.
  10. Y por ultimo, “last but not least”, si no se disponen de los recursos internamente, aportar un colaborador para ayudar en la dinamización de este programa. Alguien como nosotros, The Social Movers, un partner que puede aportar no solo visión, ideas y estrategia, sino también manos y profesionalidad para poder ayudar a dinamizar este programa con continuidad (para coordinar las actividades, para la comunicación, para evaluar, para apoyar a los voluntarios y para ayudar a la empresa en las tareas más operativas).

¿Quién se anima?

Dolors Vallespi
Directora general The Social Movers

¿Cómo subir a las pymes al carro de la RSE? Uno de los retos de las estrategias de RSE

En la primera jornada del CSR Multistakeholder Forum se han tratado varios temas clave que siguen siendo retos por solventar en la futura estrategia de RSE de la Comisión Europea. Uno de ellos, recurrente a lo largo del día, es la de integrar la RSE en las pymes. Todos los stakeholders están de acuerdo en la necesidad, pero nadie sabe muy bien cómo llevarlo a cabo.

No pretendo aquí dar la solución definitiva, pero a priori se me ocurren algunos aspectos que creo son relevantes:

– No se trata de copiar lo que hacen las grandes empresas ni, en el caso de los policy makers, copiar los procesos y estrategias que llevan a cabo para seguir el avance de las empresas grandes o las multinacionales. Todo lo contrario, les diría a las pymes que huyan de los eventos y encuentros donde las grandes empresas presentan sus iniciativas. El contexto y los recursos son tan diferentes, que solo generan frustración y desamparo en las pymes.  La RSE en las pymes se tiene que activar desde las propias pymes, desde su contexto y su realidad. No se trata de mirar hacia arriba (las grandes empresas) sino más bien hacia dentro.

– El reto de las pymes llega en el mejor momento para la RSE, cuando ya se sabe que la RSE es negocio, que la RSE trata de modelos de innovación, y no de filantropía. ¿Qué mejor momento para activar la RSE en pymes? Cuando el objetivo es innovar para aumentar mi competitividad, y mejorar mi impacto en la sociedad. Y en cuanto a la innovación, se trata de un proceso interno en el que las PYMES se pueden sentir más inspiradas para participar. Innovar para crecer, para aumentar competitividad, con visión a corto plazo. Mucho mejor acercarse a otras pequeñas y medianas empresas que a las grandes para no asustarse con conceptos como GRI, supply chain, regulaciones, triple bottom line, etc.

– Activar la RSE en pymes pasa por una tarea fundamental: inspirar, motivar. Pero no intentar aportar ni marcos regulatorios ni intentar homogeneizar. ¿Cómo se podría estandarizar una panadería y una empresa que monta tubos y que vende a la industria?

Además, si comparamos a las pymes con las grandes empresas, encontramos muchos puntos positivos, que son precisamente los puntos negros de las grandes:

– Las pymes tienen mayor facilidad y rapidez para la toma de decisiones.

– Pueden pensar y activar acciones de RSE con menor impacto en términos cuantitativos, pero en cambio seguramente podrán desarrollar acciones mucho más tangibles y relevantes para su entorno y para su negocio.

– Tienen más facilidad para integrar a sus empleados, ya que sus estructuras son más flexibles y normalmente más participativas.

– Les es mucho más fácil preguntar a sus stakeholders por su cercanía con clientes y proveedores.

Una de las ideas que se han comentado en el Multistakeholder Forum se centra precisamente en este potencial. Una plataforma de pymes, donde se conectan unas con otras, donde no están las grandes empresas, que genera espacios para la innovación y la inspiración. Donde se intercambian buenas prácticas, pero a nuestro nivel. Me incluyo como micropyme que somos.

Y está claro que no es un tema de recursos, sino de ideas.

mstforum

Aquí un ejemplo, que solo necesita de una cartel en la puerta. ¿El impacto? En comunicación (esta foto ha dado la vuelta al mundo por las redes sociales),  en posicionamiento frente a los clientes habituales, en nuevos clientes (cuando consigan el trabajo) y, desde luego, en impacto relevante para las personas que podrán beneficiarse de esta iniciativa. En resumen, un proyecto que aumenta la empleabilidad de las personas en paro.

Coste: un cartel ( y los recursos para limpiarla).

Dolors Vallespí
Directora General The Social Movers

Llegó la hora de la movilización social

Marketplace

Será porque Barcelona es Capital Europea del Voluntariado 2014, porque hace algunos días tuvo lugar el Marketplace del Voluntariado, que contó con la presencia de más de 70 organizaciones y que recibió más de 5.000 visitantes, o porque se acerca Navidad y las acciones de voluntariado social corporativo empiezan a activarse, pero en los últimos tiempos oímos hablar mucho sobre voluntariado.

No es algo nuevo pero sí es una tendencia que no deja de crecer, lo cual no es sino el reflejo de las necesidades y los nuevos retos sociales a los que nuestra sociedad se enfrenta. Según datos de la Generalitat, el 17% de la población catalana (1.250.000 personas) realiza actividades de voluntariado en ámbitos de actuación social, cultural, comunitario, ambiental o internacional. En el ámbito del voluntariado corporativo, un 69% de las empresas encuestadas llevaron a cabo actividades de voluntariado corporativo, según el Informe de Voluntariado Corporativo en España 2013.

Desde hace algunos años las entidades del Tercer Sector exploran esta vía de colaboración con el sector privado basada en la prestación de trabajo desinteresada que genere valor compartido para ambas partes y ayude a promover la transformación y el cambio social, haciendo especial hincapié en los colectivos más desfavorecidos de la población. Se trata de un punto de encuentro entre el sector privado y las entidades sociales en el que no hay que olvidar que ambas partes tienen objetivos e intereses particulares.

El equilibrio entre las dos partes es, pues, la clave para que la experiencia sea positiva y satisfactoria tanto para la entidad como para la empresa. Para ello, es importante definir el sentido que tendrá el voluntariado corporativo, alineando los objetivos entre ambas partes. A partir de ahí, será necesario encontrar los puntos en los que se desarrollará la acción, decidir la duración e implicación en base a objetivos, definir las acciones que se llevarán a cabo y finalmente evaluar los resultados.

Los beneficios de este tipo de proyectos son muchos y recíprocos. Desde los más ligados a la filantropía y a la atención y mejora de las necesidades sociales, hasta otros vinculados a beneficios en materia de reputación e imagen, mejora de ambiente laboral y engagement con los empleados o fidelización con stakeholders.

voluntariado¿Estás pensando en llevar a cabo una acción de voluntariado? En The Social Movers trabajamos con ambas partes, el sector privado y las entidades sociales, en la creación e implementación de programas de voluntariado corporativo de distintas tipologías. Además, desde el inicio de nuestra actividad, nos hemos vinculado a diversas entidades sociales para llevar a cabo distintas acciones de voluntariado.

Te dejamos el enlace a la acción que llevamos a cabo el pasado año coincidiendo con la Navidad junto a la entidad social Acidh. Y te animamos a unirte, si todavía no lo has hecho, al enriquecedor mundo de la movilización social.

Maria Urrero
Project Coordinator en The Social Movers

El reto de la gestión responsable de personas

Jornada_CorresponsablesEn la 41 jornada de Corresponsables sobre la gestión responsable de personas se ha abordado la temática haciendo un especial énfasis en la diversidad y la RSE. Muchos han sido los ponentes que han trasladado sus experiencias, puntos de vista y proyectos en marcha. Un tema ampliamente compartido ha sido la importancia de las personas para el éxito de las organizaciones así como la convicción de que la diversidad y la RSE no son acción social o filantropía sino ejes que deben ser estratégicos para las compañías y que las harán más eficientes y exitosas.

Me quedo con algunas afirmaciones que creo que han sido muy relevantes y que además nos plantean retos importantes como sociedad en el futuro más inmediato, como es el del desempleo de personas mayores de 45 años y su dificultad para encontrar empleo, casuística que suele ser olvidada y que en cambio es una realidad para muchas familias hoy en día. Otro dato muy preocupante que también se ha comentado es la alta tasa de paro juvenil.

Un aspecto que me ha sorprendido muy favorablemente es que varias de las empresas ponentes tienen programas de inclusión laboral de personas con discapacidad muy desarrollados. Este hecho es especialmente significativo teniendo en cuenta que las personas con discapacidad tienen una tasa de desempleo superior al de personas sin discapacidad.

Aquí recojo algunos temas comentados que me han parecido muy interesantes:

–          La apuesta estratégica de las empresas que tienen éxito son las personas.

–          La corresponsabilidad tiene que estar en el interior y en el exterior de la empresa.

–          La gestión responsable de las empresas aporta valor añadido y competitividad.

–          Es importante dar más valor al talento, no solo referido a las personas jóvenes sino también a las personas con experiencia.

–          La diversidad tiene que estar en el alto nivel de las compañías.

 

Bàrbara Mayoral

El PODER de las MARCAS: El Caso AVON Hungría

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Realmente resulta sorprendente que en un país como Hungría no existiese ninguna ley que penalizase la violencia de genero.

Pero lo realmente sorprendente es que haya sido una marca comercial la que haya promovido un cambio en esta realidad a través de una campaña de recogida de firmas para poder llevar una propuesta de ley al parlamento de Hungría.

Estamos hablando de Avon, que en colaboración con diferentes ONGs de Hungría y la implicación de su ya famosa red de ventas lanzó esta campaña que pretendía recoger las 50.000 firmas necesarias para promover e impulsar una ley que pusiese freno a la violencia doméstica en Hungría.

Es de todos conocidos la implicación y el compromiso de Avon contra a la violencia doméstica, pero lo que queremos resaltar es el verdadero poder de las marcas, en este caso Avon, para promover y lograr un cambio legislativo hasta la fecha tabú en el parlamento de un país aunque ello implique tener que “enfrentarse” a un gobierno, a un parlamento y a diferentes lobbys y probablemente a posibles futuras “represalias” en términos de negocio y/o actividad.

Y todo ello contando con la involucración de diferentes partners sociales del propio país, con la implicación internade la compañía a través de su red de ventas y con la participación activa de la sociedad (al final de la campaña, se consiguió doblar el objetivo de firmas a conseguir, siendo al final 103.000)

Y es que cuando una marca tiene un propósito social bien definido, nada ni nadie puede pararla.

Felicidades Avon Hungría!

Os dejamos más información a través de la propia página web de Avon, un artículo aparecido en The Guardian y el propio spot de la campaña.