Presentación de la primera estrategia española de RSE en Barcelona: del plan a la estrategia, o de la estrategia al plan

El pasado lunes tuvo lugar en Barcelona la presentación de la primera estrategia española de RSE, un evento coordinado entre el “Club de Excelencia en Sostenibilidad” y que tuvo como anfitrión a Endesa. De hecho, esta misma presentación y modelo de evento, se va a replicar en diferentes ciudades españolas. Podéis ver la agenda en este enlace.

El acto se estructuró en dos grandes apartados. La primera parte se centró en la presentación de la recién aprobada estrategia de RSE por parte de Miguel Ángel García Martín, Director de la Dirección General del Trabajo Autónomo, de la Economía Social y de la RSE del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, y responsable de activar, impulsar y liderar la estrategia con el apoyo del CERSE.

En la segunda parte, varias empresas de diferentes sectores explicaron sus buenas prácticas en RSE. Entre ellas, Mahou-San Miguel, Seat, Endesa, ISS, y Media Responsable.

estrategia_rseLa convocatoria fue un éxito, lo que parece reafirmar el interés que tienen los stakeholders de RSE en conocer más y mejor los contenidos de la nueva estrategia y sobretodo, y en base a las preguntas lanzadas desde el aforo, en conocer los próximos pasos y hitos de la estrategia.

A lo largo de este año la estrategia española de RSE ha tenido varias etapas importantes: la presentación del borrador, la consulta pública en la que desde The Social Movers participamos, y su reciente aprobación por parte del Consejo de Ministros el pasado sábado.

Según palabras del propio Miguel Ángel García Martín, y según los comentarios que se oyeron a lo largo de la sesión de preguntas, gran parte de las aportaciones recibidas se centran en la falta de concreción de esta estrategia. A priori, se trata de una declaración de intenciones muy completa y muy ambiciosa, pero la mayoría de stakeholders que dieron respuesta a la consulta han solicitado mayor concreción en las acciones, en la calendarización, en los próximos pasos operativos, en los mecanismos de participación y en los indicadores de evaluación de implantación del proceso.

Es decir, los stakeholders desean conocer el detalle de las informaciones que suelen estar incluidas en un plan de acción. Suponemos que por este motivo, lo que a principios de año era un “Plan” (puede consultar aquí el borrador del plan) ahora se ha convertido en una “Estrategia”. Un paso atrás en un proceso que suele ser al revés: de la estrategia al plan, pero que dará respuesta a las solicitudes de los principales stakeholders, que deseamos conocer las acciones que se van a desarrollar a corto y medio plazo, y cómo se van a activar.

Según lo comentado en el evento, el siguiente hito es precisamente la presentación del plan, antes de finales de este año. Y entre las acciones previstas a mayor corto plazo están el desarrollo de un portal, una herramienta telemática para que las empresas publiquen sus memorias y sus informes de RSE. Así como la activación de mecanismos de participación para coordinar las aportaciones de los grupos de interés en RSE.

Seguiremos con interés la presentación del plan de acción, uno de los hitos que desde The Social Movers solicitamos en nuestra aportación a la consulta publica. Sin plan y acciones concretas no hay camino, y sin camino es difícil andar.

Dolors Vallespí
Directora General The Social Movers

Una nueva era en la gestión de información no financiera

El pasado 8 de mayo tuvimos la oportunidad de asistir en Bruselas, como representantes de la Secretaría Técnica de la Red Europea de RSE y Discapacidad, al evento organizado por CSR Europe “Get Your Company Ready for A New Era of European Non-financial Reporting and Integrated Performance” que congregó a más de 60 personas, representantes de la Comisión Europea (CE), empresas, consultoras y ONGs a conocer y debatir en detalle la nueva Directiva de divulgación de información no financiera, aprobada el 15 de Abril de este año por el Parlamento Europeo.

La aprobación de dicha Directiva obligará a miles de grandes compañías cotizadas y con más de 500 empleados a incluir información no financiera en sus informes de gestión. Un cambio con mayúsculas que marca un antes y un después en la gestión de la sostenibilidad y que, desde The Social Movers, defendemos e impulsamos como vía no sólo para promover la transparencia, sino para crear nuevos modelos de negocio más sostenibles.

Desde la CE se hizo énfasis en que la nueva Directiva no es el final del proceso, y debe ser interpretada como una guía sobre cómo proveer a las empresas, los inversores y la sociedad en general de información concisa y útil sobre factores ambientales, sociales y de buen gobierno. Se trata del inicio de un nuevo camino hacia la transparencia que conducirá a las empresas a obtener mejores resultados, tal como avalan la CE y diferentes estudios e informes realizados por asesores independientes.

Pero a pesar del importante logro que constituye la propia aprobación de la Directiva (que posteriormente se traducirá en directrices y en las transposiciones que hagan los diferentes países miembros a nivel nacional), existen riesgos que hay que abordar cuanto antes para que la gestión de dicha información sea realmente útil y pueda convertirse en nuevas oportunidades de negocio.

Desde el punto de vista empresarial, la fijación de objetivos y la automatización del proceso serán claves para facilitar la incorporación de información no financiera a los reportes de gestión. En cambio, desde la perspectiva de los inversores, el reto reside en poder comparar de manera eficiente los datos y en trazar vínculos cuantificables entre la información financiera y la no financiera.

¿Pero el hecho de reportar realmente genera más valor que coste?

Éste es uno de los interrogantes que puede surgir al respecto y que de hecho generó debate durante el evento. Algunas empresas defienden que la medición de resultados representa un ahorro, ya que el coste radica en desarrollar sistemas integrados de recolección de datos, cuyos costes de implementación y formación comparados con los resultados son mucho menores.

Por otro lado, otras organizaciones creen que reportar sí que tiene un coste relacionado con el stakeholder engagement, que implica el desarrollo de una nueva cultura interna y de nuevas políticas. En lo que sí coinciden ambas posturas es en que los indicadores deben ser correctos y fiables, integrando en las organizaciones una cultura de medición que asegure la calidad de la información.

¿Cuántas veces hemos oído la frase “Lo que no se puede medir, no se puede gestionar”?

Desde nuestro punto de vista, la generación de indicadores y medición de resultados no financieros es una pieza indispensable para el proceso de mejora continua de las empresas que genera una ventaja competitiva ya que facilita el diálogo con stakeholders clave en el panorama actual.

Por lo tanto, seguiremos trabajando y aportando nuestra experiencia, estrategia e ideas al servicio de la transparencia y la generación de nuevos modelos que beneficien tanto a las organizaciones como a la sociedad.

Cecilia Conde
Project Manager en The Social Movers

Informes de sostenibilidad, SÍ, pero aportando valor

Compartimos con vosotros una aportación a nuestro blog de Carmen Méndez. Carmen colabora como experta en el proyecto de la Red Europea de RSE y discapacidad.

Una visión muy interesante sobre las tendencias y los retos en reporte en RSE.

En la reciente cumbre de Enterprise 2020 también se habló sobre los informes de sostenibilidad como cuestión relevante sobre la que es necesario avanzar en una dirección clara: informes sí, pero como herramienta para cumplir otros objetivos, no como un objetivo en sí mismo.

Son cada vez más frecuentes los artículos de opinión sobre el reporte de los asuntos ambientales, sociales y de gobierno corporativo (ASG) en los que los expertos en este ámbito exponen claramente lo que los informes de sostenibilidad no deben ser: una mera herramienta de imagen para la compañía en la que sus responsables destacan fundamentalmente las cuestiones bien hechas, y a menudo se obvian o maquillan aquellas que resultan más incómodas.

Pero no es la única cuestión que se identifica como mejorable: falta de cobertura de las exigencias de los grupos de interés, ausencia de objetivos claros y medibles, y control sistémico de resultados sobre las cuestiones ASG relevantes para la compañía y sus grupos de interés, o la carencia de valoración de los impactos. Cuestiones, ninguna de ellas, irrelevantes. Es necesario avanzar en la mejora de los aspectos reseñados para lograr que la estrategia e intereses de negocio se alineen.

Diversas organizaciones trabajan en el desarrollo y mejora de iniciativas y herramientas que soporten la elaboración de memorias ASG: principios y estándares de reporte en sostenibilidad (GRI, Pacto Mundial, ISO26000, entre otros), toolkits que faciliten la aproximación de ciclo de mejora continua en el proceso de elaboración de reportes (Corporate Citizenship), normas de etiquetado de la información para facilitar las búsquedas sobre asuntos de interés (XBRL), protocolos para elaboración de reportes integrado (IIRC), metodologías para la medición de impacto (como SROI o LBG en el ámbito social) o manuales de gestión de grupos de interés, por citar algunos.
Todo estas “herramientas de apoyo” no sirven si no están arropadas por otros factores fundamentales para que las memorias aporten valor a la organización y al resto de la sociedad. Así, es necesario que la elaboración de las memorias de sostenibilidad sea parte de la estrategia de sostenibilidad de la organización y esté integrada en los procesos operativos de la misma (incluyendo KPIs de sostenibilidad que a su vez forman parte del cuadro de mando, reportando sobre sistemas de incentivos vinculados a objetivos de sostenibilidad, etc.).
Es también necesario que haya más líderes referentes de buenas prácticas, que motiven a sus competidores y al resto de las organizaciones a seguir su camino. Gracias a su compromiso convencido ayudan a afianzar un hecho que ya empieza a ser constatable: que una aproximación estratégica a las cuestiones ASG permite obtener resultados que aportan beneficios al negocio, tangibles e intangibles.

Y claro está, sin olvidar que hay que trabajar para mejorar la credibilidad de los grupos de interés sobre la información que se presenta en las memorias (a lo que claramente contribuyen prácticas de transparencia sistemáticas y procesos rigurosos de verificación / aseguramiento), mejorar su accesibilidad (sin olvidar los derechos de segmentos amplios de la población, como las personas con discapacidad o las personas mayores) y realizar una apuesta clara por avanzar hacia la integración con los sistemas de reporte financiero, lo que debería ayudar a que las cuestiones ASG resulten más entendibles y más atractivas para los inversores.

Están identificados los retos, existen, o se están desarrollando, las herramientas que nos ayudarían a enfrentarse a ellos (que deberán estar sometidas a revisión y valoración de sus usuarios), y conocemos las condiciones de contorno que facilitarían una mayor aportación de valor de los informes de sostenibilidad ¿Qué falta para que se empiecen a ver avances generalizados?

Nada ocurrirá sin la guinda del pastel: la voluntad, traducida en acción, de las organizaciones, los políticos, y también del resto de los grupos de interés involucrados. Por eso, el que se hable de estos temas cada vez más y sea objeto de foco en Enterprise 2020 es una interesante señal. Pero.. ¿será necesario algo más que los ingredientes mencionados y la voluntad/ voluntariedad para que las memorias pasen de ser una herramientas de marketing a aportar valor?.

Aparece aquí el complejo dilema, voluntariedad – obligatoriedad. Os dejo con un par de referencias en torno al mismo: una noticia recién salida del horno, Noruega ha anunciado que desarrollará una nueva ley que exigirá a las empresas reportar su desempeño en sostenibilidad o explicar por qué no lo hacen, y el estudio “The Consequences of Mandatory Corporate Sustainability Reporting (Loannis Loannou-London Business School) y George Serafeim – Harvard Business School, octubre 2012), entre cuyas conclusiones se menciona que los resultados positivos son más significativos en los países en los que existe legislación al respecto y en los que la verificación de las memorias ASG es más habitual.

Debate abierto.

Carmen Méndez. Consultora en RSC y sostenibilidad. Motivada por ayudar a promover una sociedad más inclusiva y respetuosa con el medio ambiente. Colabora con organizaciones comprometidas en impulsar estos cambios necesarios.