Social Employee Engagement, la importancia de dar y recibir

gear-76735_1280Siguiendo nuestro último post sobre el voluntariado corporativo publicado en este blog el pasado 11 de febrero, volvemos a escribir sobre este ámbito con motivo de nuestra participación al evento sobre voluntariado organizado por Ayuda en Acción el pasado martes en Barcelona.

En The Social Movers estamos convencidos de que los empleados son uno de los grupos de interés más relevantes para la compañía, siendo fuente de talento e innovación y un stakeholder clave para garantizar el éxito de la misma.

Asimismo, los empleados que tienen niveles mayores de satisfacción, habitualmente son los más comprometidos y productivos, contribuyendo así a unos mejores resultados de las empresas donde trabajan.

Y cómo no, juegan y deben jugar un papel fundamental como embajadores y representantes de marca (qué marca puede presumir de imagen y reputación de cara al exterior cuando internamente los empleados no creen, confían, apuestan o se sienten orgullosos de ella).

Con estas reflexiones iniciales parece obvio que aquellas empresas que potencien el vínculo entre empresa y empleados van a lograr ser más eficientes, más competitivas y podrán contar con un activo de marca en forma de embajadores y representantes.

Dentro de esta visión, nuestra misión como The Social Movers es la de potenciar y “elevar” este vínculo entre empresa y empleados añadiendo el ingrediente social en esta receta.  Es lo que internamente denominamos Social Employee Engagement o cómo convertir al empleado en una pieza activa y clave en el desarrollo de la responsabilidad social de la empresa, ya sea definiendo la estrategia o participando activamente de acciones específicas como voluntariado corporativo o acciones de captación de fondos entre otras.

¿Por qué social? Porque permite conectar con el trabajador y sus inquietudes más allá del ámbito laboral, porque permite establecer vínculos y relaciones más humanas basadas en valores,  permite al empleado sentir, vivir y participar en la empresa desde una nueva dimensión, así como a la empresa construir su responsabilidad desde dentro. Permite al empleado mejorar sus aptitudes y aportar valor a la sociedad desde su trabajo, aumentando el orgullo de pertenencia, mejorando el clima laboral y por supuesto,  porque permite establecer conexiones superiores entre la empresa y los trabajadores que se traducen en beneficios para ambos.

Como hemos comentado anteriormente, las jornadas se centraron en el Voluntariado Corporativo y de entre todos los aspectos comentados en la jornada, queremos compartir algunos conceptos clave en el desarrollo de un programa de voluntariado corporativo que señalaron las representantes de las empresas que participaron en el evento del martes que están muy alineados con nuestra visión sobre el Social Employee Engagement:

  • COHERENCIA entre las acciones llevadas a cabo a través del voluntariado y la razón de ser de la empresa, su actividad o sector, su estrategia de negocio, sus políticas y compromisos sociales y/o medioambientales y su sensibilidad social.
  • COMPROMISO e implicación de la dirección. Como en cualquier programa que quiera generar un impacto relevante y tener continuidad en el tiempo, es importante que la empresa demuestre que es de interés para la misma. La implicación de la dirección general es más que un motor en estos casos.
  • RELEVANCIA INTERNA. La importancia de incorporar a los empleados desde el inicio. Lejos de las aproximaciones tradicionales “top-down”, hoy en día se ha demostrado que genera un nivel mayor de compromiso el hecho de involucrar a los empleados desde el inicio de los programas, para que ellos/as puedan trasladar sus inquietudes sobre temáticas, entidades, etc. Recordemos que estamos hablando de Voluntariado, con lo que debemos dar voz a las necesidades, inquietudes y motivaciones de nuestros empleados y no decidir el tipo de actividades de forma unilateral.
  • RELEVANCIA EXTERNA. La importancia de dar respuesta a necesidades que se detecten en el terreno, es decir que las acciones que se lleven a cabo den respuesta a una necesidad real que se detecte generando así valor social.
  • COMUNICACIÓN. Comunicar las acciones que se llevan a cabo tanto interna como externamente y tanto en el inicio (para favorecer la captación) como tras las acciones de Social Employee Engagement, es fundamental para dar un empaque sólido a los programas y para dar a conocer los impactos conseguidos a todos los grupos de interés implicados y generar sostenibilidad en el tiempo para el programa o acciones definidas.

Teniendo en cuenta estos 5 factores indispensables conseguiremos generar una serie de beneficios que abarcan ámbitos muy amplios, desde la mejora del clima laboral, la mejora de aptitudes, mayor nivel de motivación de los empleados, hasta una mejora reputacional para la marca.

Porque… ¿creéis que hay alguna experiencia de mayor conexión entre empresa y empleado que la que se basa en una relación de compromiso social y valores?

Barbara Mayoral & Luis Ribó
The Social Movers

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